Paulo Londra, Milo J y Pablo Chill-E, tres raperos, hombres y jóvenes, cerraron este viernes el Festival Internacional de Viña del Mar, el más importante en Latinoamérica, en una búsqueda por la organización de atraer más público joven.
Tras un festival cargado de variedad y con la destacada presencia de las coreanas NMIXX, grandes exponentes del pop coreano, se consolida así la estrategia del festival latino más grande del mundo en atraer mayor audiencia juvenil y modernizar el nicho.
«Los tiempos de Dios son perfectos», afirmó Paulo Londra, artista argentino, sobre su actuación en Viña del Mar.





